Artritis

Artritis y la Quiropráctica

La Artritis es principalmente un problema autoinmune. Esto quiere decir que nuestras defensas están atacando nuestro propio cuerpo. La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad sistémica autoinmune que se caracteriza por provocar una inflamación crónica de las articulaciones que se traduce en  una destrucción progresiva con distintos grados de deformidad e incapacidad funcional. En ocasiones, su comportamiento es extra articular, es decir, puede causar daños en cartílagos, huesos, tendones y ligamentos de las propias articulaciones pudiendo afectar a diversos órganos y sistemas, como ojos, pulmones, corazón, piel o vasos sanguíneos.

La Artritis es erosiva y destructiva para muchos tejidos del cuerpo y especialmente para las estructuras óseas. Los medicamentos tratan de controlar las inflamaciones pero no corrigen la disfunción subyacente que la ocasiona por lo que, para una persona que sufra artritis, sería mejor buscar una solución definitiva o que por lo menos una que haga disminuir el consumo de fármacos.

Quiropráctica para la Artritis

La artritis es una enfermedad compleja y existen muchos factores que la condicionan. Por eso solo después de un estudio quiropráctico podremos saber si usted es un candidato al cuidado quiropráctico.