Fibromialgia

La quiropráctica es altamente efectiva en el tratamiento de la fibromialgia. Por medio de ajustes de las articulaciones se consigue eliminar los dolores ya que éstos tienen un efecto directo sobre el sistema nervioso y son muy efectivos en esta dolencia, mejorando a los pacientes sin la necesidad de administrar medicamentos. La quiropráctica incide directamente en la eliminación de los puntos dolorosos y la rigidez y supone una mejora de la calidad de vida de los pacientes. Al eliminar o reducir los dolores, el paciente también mejorará su estado de ánimo, aumentará su vitalidad y se reducirán los problemas de insomnio. La fibromialgia, es una patología que se caracteriza por rigidez y dolor de intensidad variable en músculos tendones y tejidos blandos alrededor de las articulaciones no apreciándose alteraciones físicas en las radiografías, pero por medio del examen físico se detectan puntos sensibles y dolorosos. La localización de estos puntos es lo que caracteriza la enfermedad y por medio del cual se diagnostica la fibromialgia. Entre los síntomas más comunes del paciente con fibromialgia están:

    • Puntos dolorosos o hipersensibles repartidos por el cuerpo
    • Rigidez
    • Debilitamiento intenso
    • Aumento de la sensibilidad táctil
    • Dolor de cabeza
    • Dificultad de concentración y dificultad para recordar cosas
    • Fatiga profunda
    • Trastornos del sueño
    • Alteraciones del ritmo intestinal
    • Rigidez en las extremidades superiores o inferiores
    • Episodios depresivos acompañados de crisis de ansiedad.
    • Migrañas

El Tratamiento

El tratamiento consiste en ajustes en las articulaciones. El ajuste es un movimiento rápido y suave que coloca las vértebras en su posición correcta para que el nervio deje de estar comprimido y funcione sin interferencias. Estos ajustes tienen un efecto directo sobre el sistema nervioso y son muy efectivos en esta dolencia. La quiropráctica actúa en la disminución de los puntos dolorosos y la rigidez lo que supone una mejora de la calidad de vida de los pacientes al eliminar o reducir los dolores, traduciéndose en una mejora general del estado de ánimo del paciente, aumentará su vitalidad y reducirá los problemas que asociados a su enfermedad.