Hernia de Disco

Una hernia de disco se produce cuando la porción central del disco (núcleo pulposo) se desplaza a través del anillo fibroso. Al desplazarse el núcleo pulposo puede producirse una compresión de la médula espinal o de una o varias raíces nerviosas. Síntomas y Señales de Hernia Discal Lumbar (parte inferior de la espalda):

  • Debilidad muscular o atrofia en etapas avanzadas
  • Dolor que empeora al toser, hacer esfuerzos o reír
  • Espasmo muscular
  • Dolor que se irradia a los glúteos, las piernas y los pies
  • Lumbago severo
  • Hormigueo o entumecimiento en las piernas o los pies

Síntomas y Señales de Hernia Discal Cervical (cuello):

  • Dolor cervical
  • Debilidad de los músculos del brazo
  • Incremento del dolor al doblar el cuello o girar la cabeza hacia un lado
  • Dolor profundo cerca o sobre la escápula del lado afectado
  • Espasmo de los músculos cervicales
  • Dolor que se irradia al hombro, parte superior del brazo, antebrazo y a la mano
  • Empeoramiento del dolor al toser, hacer esfuerzos o reír

El dolor es más agudo al doblarse o girarse, por lo que el dolor es más intenso al sentarse que estando de pie. Cuando la hernia de disco afecta a las piernas, se conoce el problema como ciática. En ciertos casos muy concretos, la operación es la única solución, pero no en las proporciones que se podría pensar. Muchos expertos en esta materia afirman que contrariamente a la gran cantidad de las operaciones quirúrgicas de este género, solamente un porcentaje muy pequeño requiere actualmente una cirugía. Numerosas fuentes de estadísticas científicas revelan que la mayoría de los casos de hernias discales se pueden tratar eficazmente por medio de la Quiropráctica.  Otro aspecto que hay que considerar es lo que llama la medicina: “El síndrome de la cirugía ineficaz de la espalda”. La historia médica revela que: “Existen entre 25.000 – 50.000 fracasos de cirugía espinal cada año”. (Heithoff et al , orthopedic clinics of North America ; 417 – 44; July 1983). “El índice de reoperación es de 6.9% después de la primera intervención, 10.2 % a los cuatro años siendo el índice de re-hospitalización 22.4 %”. (Dayo et Al , Spine : 1463-70 September 1993) En referencia a The American Academy of Orthopedic Surgeons, “200.000 laminactomías  son efectuadas cada año y un 20%  -30% de estas son insatisfactorias”. La decisión de pasar por el quirófano debería ser tomada después de considerar distintos tipos de tratamientos evaluando los beneficios y contraindicaciones asociados al procedimiento. El paciente debe de estar informado que después de una cirugía de columna los síntomas pueden reaparecer y que podría quedar un daño permanente. La Quiropráctica se sitúa a la cumbre de los tratamientos de prevención de la hernia de disco y también como tratamiento conservador. La Quiropráctica ofrece la mejor prevención y conservación de discos herniados debido al tratamiento natural y sin medicación en el que se basa. No espere a padecer de un disco herniado;  prevéngalo. Más de un 50% no presentan ningún síntoma durante años, hasta que se desencadenan consecuencias catastróficas. El objetivo del tratamiento quiropráctico para los problemas de disco, es reducir la presión que ejercen las vértebras sobre el disco, ayudar a restablecer el movimiento normal y la posición de las articulaciones vertebrales. A demás de reducir el abultamiento, la mejor función espinal ayuda a disminuir la inflamación. Muchos pacientes han evitado cirugías innecesarias o dependencias de analgésicos al optar por una atención quiropráctica conservativa. En mis consultas cada día atiendo a pacientes que pudieron haber evitado una operación mediante el tratamiento Quiropráctico y que no se encuentran igual que antes de la operación. Aunque estos casos son más difíciles de tratar que sino hubiesen sido operados, puedo ayudar a la mayoría de ellos.